Volumen de datos genómicos
Los paneles NGS amplios devuelven decenas de variantes, fusiones y biomarcadores, la mayoría sin implicación terapéutica. Separar la señal del ruido exige un trabajo de curación repetitivo en cada caso.
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Sphera OncoCore es una aplicación integral de soporte a la decisión clínica y molecular diseñada para la oncología de precisión. Procesa los resultados de paneles NGS, los cruza con bases de conocimiento clínico actualizadas y genera un informe estructurado, auditable y enlazado a sus fuentes, pensado para integrarse en el flujo de trabajo del comité de tumores.
OncoCore resuelve la desproporción entre el volumen de información que hoy acompaña a un caso oncológico y el tiempo real del que dispone un comité de tumores para valorarlo. Cada sesión exige revisar informes de secuenciación extensos, comprobar qué hallazgos son accionables según las guías vigentes y verificar si el fármaco candidato es viable en ese paciente concreto: todo ello en minutos y por caso.
Los paneles NGS amplios devuelven decenas de variantes, fusiones y biomarcadores, la mayoría sin implicación terapéutica. Separar la señal del ruido exige un trabajo de curación repetitivo en cada caso.
Las recomendaciones de NCCN y ESMO y las clasificaciones de accionabilidad cambian con frecuencia. Mantener actualizada esa referencia mientras se sostiene la actividad asistencial es difícil.
La viabilidad de una terapia dirigida depende de fichas técnicas, condiciones de financiación, interacciones y toxicidades que residen en fuentes distintas y con formatos distintos.
El comité debe cerrar una recomendación en la propia sesión. Cuando la preparación consume el tiempo, queda menos margen para el debate clínico, que es donde reside el valor.
OncoCore convierte el informe de secuenciación en una lista ordenada de hallazgos con su significado clínico explícito y su nivel de evidencia. Para ello normaliza la nomenclatura de cada alteración, la sitúa en su contexto biológico y la cruza con bases de conocimiento clínico antes de clasificar su accionabilidad.
El sistema interpreta variantes de nucleótido único, inserciones y deleciones, variaciones en el número de copias y reordenamientos estructurales, incluidas fusiones complejas cuya notación varía entre laboratorios. La normalización es el paso que permite que un mismo hallazgo se reconozca igual venga del formato que venga.
La carga mutacional tumoral (TMB) y la inestabilidad de microsatélites (MSI) se evalúan como biomarcadores propios, no como una variante más, porque orientan decisiones distintas a las de una alteración diana concreta. Cuando el informe no los aporta, el sistema lo declara en lugar de inferirlos.
Cada hallazgo relevante se contrasta con bases de conocimiento clínico y con los marcos de referencia de NCCN y ESMO, recogiendo las publicaciones, ensayos y recomendaciones que sostienen su interpretación.
OncoCore aplica el marco conjunto de AMP, ASCO y CAP, que ordena las variantes somáticas en cuatro niveles según la solidez de la evidencia que respalda su significado clínico. El nivel acompaña siempre al hallazgo, de modo que el comité sabe qué peso tiene cada opción antes de discutirla.
OncoCore comprueba cada opción dirigida contra las fichas técnicas oficiales y las fuentes reguladoras antes de presentarla, de modo que la valoración molecular y la farmacológica llegan juntas al comité. Un hallazgo accionable solo es útil si el fármaco correspondiente es administrable en ese paciente.
El sistema integra la información de fichas técnicas de CIMA, EMA y FDA, y consulta BIFIMED para las condiciones de financiación. Cada dato conserva su procedencia, así que el comité puede ver de qué documento proviene una contraindicación o una indicación autorizada.
Al evaluar una opción, OncoCore anticipa de forma automática las interacciones medicamentosas previsibles, con atención específica a las vías metabólicas CYP3A y al riesgo de prolongación del intervalo QT cuando se combinan fármacos con ese perfil.
El informe incorpora el perfil de toxicidad esperable y las contraindicaciones documentadas de cada terapia candidata, de forma que las advertencias relevantes aparecen en el mismo lugar donde se discute la opción y no en una revisión posterior.
Los declara. Antes de sugerir una línea de actuación, OncoCore identifica las variables clínicas que condicionan la idoneidad del fármaco y que no constan en la información recibida, y las presenta al comité como puntos a confirmar. La incertidumbre se gestiona de forma explícita en lugar de resolverse con supuestos.
Este comportamiento evita el error más costoso en un sistema de soporte a la decisión: presentar una recomendación aparentemente completa que en realidad descansa sobre un dato que nadie ha comprobado. Al exponer el hueco, el sistema mantiene la responsabilidad de la valoración donde corresponde y orienta la conversación hacia lo que falta.
Estado funcional (ECOG)
Condiciona la tolerancia esperable a determinadas terapias y su indicación.
Afectación del sistema nervioso central
Determina si conviene priorizar fármacos con penetración intracraneal documentada.
Líneas de tratamiento previas
Definen en qué línea se encuentra el paciente y qué opciones siguen disponibles.
Comorbilidades y medicación concomitante
Necesarias para valorar interacciones y contraindicaciones con precisión.
Sí, por completo. Cada afirmación del informe queda enlazada a su fuente original — publicaciones identificadas por su PMID, ensayos clínicos registrados, guías profesionales y fichas técnicas —, de manera que el comité puede recorrer el razonamiento molecular paso a paso: desde la variante detectada hasta la recomendación que se deriva de ella, pasando por cada evidencia intermedia.
En un entorno clínico la trazabilidad no es una característica opcional, sino una condición de uso. Un profesional que asume la responsabilidad de una decisión terapéutica necesita poder comprobar en qué se basa: una salida que no puede verificarse no es evaluable, no es discutible en sesión y no es defendible ante una revisión posterior. Por eso OncoCore se diseña sin cajas negras y documenta el camino completo, incluidos los puntos donde la evidencia es débil o contradictoria.
Mediante una arquitectura modular y escalable, y sobre todo porque desarrollamos el sistema directamente. No revendemos una solución cerrada: podemos ajustar la interfaz, los formatos de entrada y salida y las lógicas de integración a los protocolos, los circuitos de trabajo y los sistemas de información de cada servicio.
Interpretación molecular, verificación farmacológica y generación de informes son piezas separadas, de modo que un centro puede incorporar el alcance que necesite.
El informe se adapta al documento que el comité ya utiliza, para que se integre en la sesión sin obligar a cambiar el circuito de trabajo.
Definimos con el servicio de informática la vía de intercambio con el HIS o el visor de historia clínica, según los requisitos de seguridad del hospital.
El de una herramienta de apoyo: OncoCore no reemplaza el criterio médico ni pretende hacerlo. Su función es estructurar el conocimiento biológico y farmacológico disponible de forma rápida, ordenada y sin sesgos, para que el comité dedique su tiempo al debate clínico y a la atención al paciente.
La decisión terapéutica sigue siendo un acto clínico que integra el contexto del paciente, su historia y sus preferencias. Lo que el sistema aporta es que ese debate empiece con la información completa, verificable y ya organizada sobre la mesa.
El recorrido de un caso por OncoCore tiene cinco pasos, desde la entrada del informe de secuenciación hasta el documento trazable que llega a la sesión del comité.
El sistema recibe el informe de secuenciación y los datos clínicos disponibles del caso.
Normaliza variantes, fusiones y biomarcadores y clasifica su accionabilidad según AMP/ASCO/CAP.
Contrasta cada opción dirigida con fichas técnicas, interacciones, toxicidades y contraindicaciones.
Expone los datos clínicos que el comité debe confirmar antes de validar la idoneidad del fármaco.
Genera un documento estructurado en el que cada afirmación enlaza con su fuente original.
OncoCore está en fase activa de desarrollo. La base de conocimiento está consolidada para el cáncer de pulmón no microcítico (NSCLC), que es el alcance clínico actual del sistema, y la hoja de ruta prevé extender progresivamente la cobertura a otros subtipos tumorales, priorizando aquellos en los que la interpretación molecular tiene más peso en la decisión del comité.
En esta etapa el sistema está destinado a investigación y evaluación clínica, no a uso asistencial. Buscamos servicios de oncología, unidades de patología molecular y equipos de farmacia hospitalaria interesados en evaluarlo con casos reales y contribuir a definir sus criterios de salida y su integración en la sesión del comité.
Preparamos una sesión con un caso de NSCLC para mostrar el recorrido completo: desde el informe NGS de entrada hasta el informe trazable que recibe el comité.
Sphera OncoCore es una plataforma en desarrollo, destinada a fines de investigación y evaluación clínica. No dispone de marcado CE como producto sanitario y no está destinada a su uso como herramienta diagnóstica o de prescripción. Toda decisión clínica corresponde al profesional sanitario responsable.